Analizamos
Vemos cómo trabajas hoy: qué programas usas, qué se hace a mano, dónde se repiten los datos y qué te está costando tiempo o dinero.
Priorizamos
Ponemos por delante lo que más impacto tiene y menos riesgo trae. No hace falta cambiarlo todo a la vez.
Implantamos
Configuramos, migramos los datos, conectamos las aplicaciones y formamos al equipo antes de dar el arranque por bueno.
Medimos
Comprobamos que el cambio ha servido: menos tareas manuales, menos errores, respuestas más rápidas.
Mejoramos y damos soporte
Seguimos disponibles después. Ajustamos lo que haga falta cuando el negocio cambia, que es siempre.
Buscamos relaciones estables, no proyectos que se entregan y se abandonan. Nuestro trabajo se nota más en el segundo año que en el primero.
Cómo se ve esto en una empresa de mantenimiento
Un flujo habitual, explicado paso a paso. Es un ejemplo ilustrativo para que se entienda el tipo de trabajo, no el caso de un cliente concreto.
Entra la solicitud
Un cliente escribe un correo pidiendo una reparación.
La IA extrae los datos
Identifica cliente, dirección, equipo y descripción del problema.
Se crea la oportunidad
Aparece en el sistema de gestión con toda la información y su responsable.
Se genera el presupuesto
Con las tarifas y materiales habituales para ese tipo de intervención.
Un comercial lo revisa
Ajusta lo que haga falta. Nada sale sin que lo vea una persona.
Se envía
Al cliente, con el formato de siempre y registro de cuándo se ha enviado.
Seguimiento automático
Si no hay respuesta, el sistema avisa y recuerda, sin que nadie tenga que acordarse.
El resultado no es tener IA: es que la petición de un cliente no se quede tres días en una bandeja de entrada.
Lo que nos preguntan antes de empezar
¿Tengo que cambiar mi programa de facturación?
No necesariamente. Primero revisamos el que usas: puede que baste con actualizarlo o con que tu proveedor confirme la adaptación. Solo proponemos un cambio si el programa actual no puede cumplir o te está limitando de otra forma.
¿Kivia es una asesoría fiscal?
No. Nos ocupamos de la parte técnica: revisar, adaptar, migrar y mantener tu sistema de facturación y de gestión. La interpretación fiscal de tu caso la haces con tu asesoría, y trabajamos con ella si hace falta.
¿Trabajáis solo con Odoo?
No. Odoo es una de las opciones con las que trabajamos y en muchos casos encaja bien, pero la decisión sale del análisis previo. También integramos y damos soporte a otros programas de gestión y facturación.
¿Trabajáis fuera de Valencia?
Sí. La implantación de software, la automatización y el soporte remoto se prestan en toda España. El soporte presencial se concentra en Valencia y la Comunidad Valenciana.
¿Cuánto cuesta?
Depende del alcance, y dar una cifra sin ver tu caso sería inventarla. Tras el diagnóstico recibes una propuesta cerrada, con el detalle de lo que incluye y lo que no.
¿Podéis encargaros también del mantenimiento informático?
Sí. Equipos, servidores, red, Microsoft 365, copias de seguridad y ciberseguridad. Es habitual empezar por un proyecto de software y acabar llevando también los sistemas, o al revés.
¿Qué pasa si ya tengo un proveedor informático?
No hay ningún problema en repartir el trabajo. Nos coordinamos con quien ya te atiende y delimitamos qué lleva cada uno para que nada quede en tierra de nadie.
¿Qué es exactamente el diagnóstico?
Una revisión de cómo trabajas hoy: programas que usas, tareas manuales, puntos donde se duplican datos y estado de tus sistemas. De ahí sale una propuesta con prioridades. Es el punto de partida y no te compromete a nada.